dimecres, 30 de novembre de 2011

Caso Urdangarín: ¡Uno más! ¡Y es que no te puedes fiar ya de nadie!

   ¡Anda que yo teniendo la vida resuelta y viviendo del cuento me iba a meter en camisa de once varas! Cada día van aumentando las noticias acerca del duque de Palma (lo deban llamar así no porque sea duque de la ciudad de Palma de Mallorca, en las Islas Baleares, sino porque en sus negocios pone la palma de la mano), en las que ponen de manifiesto la malversación de caudales públicos, de crear empresas para desviar fondos e inflar precios para crear facturas falsas. Asimismo el gobierno autonómico de las Isla Baleares adjudicó a la empresa del señor Urdangarín contratos para organizar diversos actos deportivos y tras el éxito (económico para ellos, claro) hicieron lo mismo con el gobierno de la Generalitat Valenciana.
   ¿Como taparán todo este asunto? Al tratarse de un miembro de la familia real, está claro que no es un tema cualquiera. Si había alguien con espíritu republicano, les han dado munición para cargar contra la monarquía. ¿Tan avaricioso es el señor Urdangarín que no tiene bastante con vivir a cuerpo de rey (vivir a cuerpo de duque no le parece bastante por lo que parece) sin aprovecharse del dinero que tanto cuesta ganar al resto de los españoles?



   Si esto es la democracia, con todos los políticos, instituciones, y administraciones corruptas, paren el mundo, que yo me bajo. No paran de insistirnos con subir los impuestos, con recortes presupuestarios, amenazan con hacer pagar por circular por carreteras nacionales y autovías, no sólo las autopistas, suben el agua una barbaridad, quieren quitarnos lo mejor que teníamos que era la sanidad universal gratuita, los salarios nos los congelan o bajan en el caso de los funcionarios... ¡¿Pero cuánto dinero se tiene que recortar? Hasta ahora ¿cómo hemos estado pagando todo como país? ¿A base de gastar y endeudarse hasta las cejas? ¡Pues el gobernante que ha hecho tan mala gestión debería ir a la cárcel, ya, sin demora! Si el pésimo político que lleva a un país a la ruina queda impune por esa mala gestión, es que algo no funciona en un estado de derecho. ¡Que empiecen por poner freno a la corrupción generalizada de todos los órganos y partidos políticos y económicos que sólo quieren enriquecerse a costa de la población! Sólo estos organismos defraudan mucho más de lo que nos pueden sacar a los pobres contribuyentes con las medidas mencionadas anteriormente. Piensan que aún nos pueden estrujar más, que aún pueden tensar más la cuerda, pero todo tiene un límite y puede romperse, y hasta el más sosegado puede convertirse en un iracundo cuando de ello depende su supervivencia.
 

dimarts, 29 de novembre de 2011

¡Qué bien se lo pasan!


   No hay como el buen humor para pasar cuatro años calentando un banquillo en el Congreso de los Diputados. Bueno, eso cuando van, ya que la mayor parte de los días con plenos la Cámara está con cuatro gatos mal contados. ¡Se lo pasan de bien! Hasta se gastan bromas. Por lo visto a los diputados novatos se les gasta una broma que consiste en decirles que al asumir el cargo de diputado les otorgan un “kit de parlamentario”, esto es, un dispositivo luminoso azul como el que llevan los coches de policía de camuflaje con la utilidad de que en cuanto el parlamentario se encuentre en un atasco, por ejemplo, lo pongan encima del vehículo donde se encuentren y puedan sortear el atasco.


 
   Me recuerda a las bromas que gastamos en la empresa donde trabajo a los novatos. Cuando llegan las fiestas navideñas empezamos a comentar en voz alta delante de los nuevos que tenemos que avisar a la empresa de si queremos un pollo o un pavo como lote navideño. Algunos “pican” y suben a ver la secretaria de personal para pedir el pollo o el pavo. La secretaria los manda rápido para su puesto de trabajo y entonces se dan cuenta de que les han tomado el pelo. También les decimos que tienen que ir al taller a buscar un aparato, y el encargado, que sabe de qué va la cosa, les da una máquina pesada que pasea por toda la fábrica para nada. Naturalmente todo el mundo sabe que se trata de una novatada y disimulan cuando les ven pasar. Y en la comida de Navidad, la empresa nos lleva a tomar un aperitivo a un restaurante, donde los nuevos nos deleitan con un concierto de villancicos.
   Pero volviendo al tema de los políticos, la mejor novatada que nos podrían gastar a los ciudadanos, sería decirnos que todo lo que estamos pasando estos interminables meses de crisis ha sido una broma, es mentira y que son competentes y saben lo que hacen. Pero me temo que eso no se le creería nadie.  

diumenge, 27 de novembre de 2011

No es raro que estemos así

   Debe ser que la incompetencia ha llegado a todos los estratos de la sociedad. Sólo hace falta ver las tres fuentes juntas de la fotodenuncia que ha enviado un lector al diario La Vanguardia, para comprender que si las cosas fáciles se hacen así, no es extraño que las cosas importantes estén tan mal para todos. Estas fuentes están situadas en Sant Feliu de Llobregat (Barcelona).  



   ¿Puede saberse qué político municipal ha dado el visto bueno a hacer estas nada prácticas fuentes? ¿Y qué Secretario del político se encargó de buscar al arquitecto? ¿Y qué inspirado arquitecto las diseñó? ¿Y qué jefe de obra la supervisó? Al final, resultará que la culpa la tendrá el último eslabón de la cadena, o sea, el albañil que cumplió lo que le dijo el jefe de obra según el plano del arquitecto que le presentó al Secretario para que lo firmara el político en la poltrona de su Ayuntamiento. Deberían mandar a ese albañil al paro, para que aprenda a hacer las cosas.
   ¿Cómo se supone que se tiene que beber en esta fuente? ¿Sólo se puede beber de uno en uno? Si pueden más de uno que alguien diga cómo. Lo más probable es que si alguien bebe de la primera fuente, éste salpique directamente al que beba de las otras dos (si caben). Ah, bueno, por lo que dice el lector, parece que las fuentes en cuestión no han funcionado en la vida desde que se pusieron allí en el 2009, por lo tanto, no hay problema.


divendres, 25 de novembre de 2011

Los Amish: No todo es tan perfecto

   No todo es tan bonito y bucólico como parece. También parece que entre los amish, la secta que se hizo famosa por la película de Harrison Ford "Unico testigo", hay sus rencillas y la mala baba. Ha saltado una noticia estos días sobre un clan de esta secta que se dedicaba a afeitar y rapar a los vecinos con los que tenían diferencias religiosas. Pero no es sólo eso. El principal acusado era el líder de esa comunidad, y abusaba de las mujeres para "purificarlas" y encerraba en un gallinero a los amish que le desobedecían. Podrían ser condenados a cadena perpetua.



   La imagen que tenemos de esta secta es la reflejada en las películas como la mencionada "Único testigo", donde los miembros de la comunidad viven sin utilizar los artefactos modernos como la luz o el automóvil. No se cortan el pelo ni la barba, que son sagrados para ellos, de ahí que se sientan tan ofendidos los afectados.
   Lo que está claro, es que muy religiosos no eran los acusados. A lo mejor se creían a salvo dentro de esa comunidad y que podrían hacer lo que quisieran, ya que los amish evitan en lo posible el contacto con el exterior y se pensarían que nadie diría nada. Además hacían fotografías de sus fechorías, con lo que está claro que utilizaron un artefacto moderno como es la cámara de fotografiar sin importarles lo más mínimo la norma de no usar estos artilugios.

dijous, 24 de novembre de 2011

¿Qué hacemos con la Monumental?

   Ahora que el Parlament de Catalunya ha decidido que no haya corridas de toros en esta autonomía, se plantea la pregunta de qué se va a hacer con la magnífica obra arquitectónica que es la plaza Monumental, la última plaza que quedaba para celebrar los festejos en Barcelona. Personalmente, yo no he ido a los toros nunca pero las únicas veces que he ido a la plaza Monumental ha sido para ver los conciertos de El Último de la Fila y Joaquín Sabina con Los Rodríguez de teloneros.
   No, no se va a hacer una pista de tenis, ni un centro comercial como a su melliza Las Arenas, ni siquiera un museo. Hay varias propuestas, una de ellas es que sea convertida en un teatro gestionado por una empresa privada que ya realiza ese cometido en el Palacio de los Deportes de Montjuic, en la misma Barcelona.



   A mi se me ha ocurrido una idea que se podría hacer con este recinto. Se podría adaptar para que los indignados que acampan en cualquier plaza de la ciudad o a las víctimas de las hipotecas que se han quedado sin casa y dejen de dar la lata y quejarse por todo y hacer la vida imposible a los políticos, con lo bien que lo hacen... Hasta les va de perlas el nombre del recinto "Monumental", ¡Como la crisis, monumental!
   Pero claro, bien mirado esto es una utopía, ya que todos sabemos que cada vez habría más y más gente y la plaza se quedaría pequeña, con lo que ya no tendría razón de ser denominada Monumental.

dimecres, 23 de novembre de 2011

La gallineta, tan vigente como antes

   Esta es una canción de Lluís Llach del año 1972 en plena dictadura. La gallineta, que en estos días de tanto y tanto recorte (par nosotros, claro), no deja de ser una indignada más. Dejo el enlace y la traducción para el que la quiera oír.



La gallineta ha dit que prou,
ja no vull pondre cap més ou,
a fer punyetes aquest sou
que fa tants anys que m'esclavitza.

I si em vénen ganes de fer-ne
em faré venir un restrenyiment,
no tindrà cap més ou calent
el que de mi se n'aprofita.

La gallina ha dit que no,
visca la revolució.

A canvi d'algun gra de blat
m'heu tret la força de volar
però, us ho juro, s'ha acabat!
Tinc per davant tota una vida
i no pateixo pel destí,
que un cop lliurada del botxí
no ha d'haver-hi cap perill
perquè m'entengui amb les veïnes.

La gallina ha dit que no,
visca la revolució.

I els galls que amb mi hauran de dormir
els triaré sans i valents,
que n'estic farta d'impotents
que em fan passar nits avorrides.
Que quedi clar per sempre més,
que jo de verge no en tinc res,
i que, posats a fer, no em ve
d'un segon restrenyiment.

La gallina ha dit que no,
visca la revolució.





LA GALLINITA


LA GALLINETA HA DICHO BASTA
YA NO QUIERO PONER NINGÚN HUEVO
A HACER PUÑETAS ESTE SUELDO
QUE TANTOS AÑOS HACE QUE ME ESCLAVIZA.

 Y SI ME VIENEN GANAS DE PONER
 ME HARÉ VENIR UN ESTREÑIMIENTO
 NO TENDRÁ NINGUN HUEVO CALIENTE MAS
 EL QUE DE MI SE APROVECHA.

 LA GALLINA HA DICHO NO
 VIVA LA REVOLUCIÓN.

 A CAMBIO DE ALGÚN GRANO DE MAIZ
 ME HABÉIS PRIVADO DE VOLAR
 PERO, OS LO JURO, ESTO SE HA ACABADO
 TENGO POR DELANTE TODA UNA VIDA

Y NO SUFRO POR MI DESTINO
QUE UNA VEZ LIBRADO DEL VERDUGO
NO TIENE QUE HABER NINGÚN PELIGRO
PARA QUE ME ENTIENDA CON LOS VECINOS.

LA GALLINA HA DICHO NO
VIVA LA REVOLUCIÓN.

Y PARA LOS GALLOS QUE CONMIGO TENDRÁN QUE DORMIR
LOS ESCOGERÉ SANOS Y VALIENTES
QUE ESTOY HARTA DE IMPOTENTES
QUE ME HACEN PASAR NOCHES ABURRIDAS

QUE QUEDE CLARO POR SIEMPRE JAMAS
QUE YO DE VIRGEN NO TENGO NADA
Y QUE PUESTOS A HACER NO ME VIENE
DE UN SEGUNDO ESTREÑIMIENTO.

LA GALLINA HA DICHO NO
VIVA LA REVOLUCIÓN.

dimarts, 22 de novembre de 2011

Por si acaso, a mi no me verán


   Estaba leyendo el periódico esta mañana, cuando vi en las páginas centrales un folleto de publicidad de venta de alfombras que me ha llamado la atención. No porque me induzca a comprar (más bien todo lo contrario), sino por el texto del folleto. En ningún caso se dice qué empresa vende las alfombras ni se ve logotipo alguno. En su lugar, sale la apocalíptica frase "Venta forzosa" con el subtítulo no menos apocalíptico que dice "queremos evitar tener que despedir a nuestros empleados". Debajo viene el horario de la semana y un anuncio que dice que se venden las alfombras "hasta un 82% más barato". A continuación, en un espacio dividido en tres columnas, las dos laterales llevan una serie de fotos se supone que del local donde se exponen las alfombras, mientras que en la central figura un texto en el que te informan de que "no se trata de una argucia ni de una idea inteligente para hacer negocio". Sigue esta columna central contando que "¡el agua nos llega al cuello!", "el banco no nos concede ningún crédito" y que el existente está rescindido.



 Cuenta también que "la empresa Gestión de Liquidación y Suspensión de Pagos ha recibido el encargo de una empresa de Hamburgo para vender alfombras orientales de gran valor provenientes de liquidaciones". Finaliza el texto contando que solo pueden seguir pagando a los empleados (y vuelven a decir "que temen por su puesto de trabajo") vendiendo a precios ruinosos la mercancía proveniente de empresas en quiebra. Es resto del folleto es una exposición de alfombras con su precio antiguo y el rebajado.
   La verdad, no me había encontrado hasta ahora con este tipo de propaganda. ¿Qué pretenden? ¿Que les compremos alfombras por pena? ¿Que les salvemos los puestos de trabajo aunque no necesitemos de ninguna alfombra? Permítanme que no me fíe, pero en primer lugar, yo no voy a comprar a un lugar que en un breve espacio de tiempo desaparecerá. ¿Y si la alfombra que te compres está defectuosa? ¿A quién reclamas? Y si tan mal está la cosa los trabajadores ya tardan en largarse de allí. En definitiva, esto me parece tan poco claro que a mi no me van a ver el pelo. Esto a mi parecer se debe tratar de un tipo de acoso comercial del mismo tipo que las multipropiedades que aparecieron hace un tiempo por aquí, donde los vendedores te acosaban e intentaban agotar tu resistencia hasta que el pobre posible cliente se quedaba el apartamento compartido con otros 51 propietarios, disfrutándolo una semana al año. Esto de las alfombras debe ser lo mismo, desde el momento de la llegada al local te cogerá un vendedor que se va a comer el mundo con el hambre de vender que tiene y hasta que te venda algo no te soltará.
   Pero una cosa está clara, si venden a precios ruinosos, como dicen, eso quiere decir que venden por debajo del precio de coste, por lo tanto no sacan beneficio alguno y la finalidad con la que piden que compremos alfombras, o sea , salvar los puestos de trabajo de los trabajadores, será un objetivo imposible de cumplir, por lo tanto, a mi que no me esperen.

dilluns, 21 de novembre de 2011

¡Sálvese quien pueda!


  Una vez pasadas las elecciones, ya se pueden hacer balance de los resultados obtenidos por cada partido. Lo que a simple vista puede verse como una victoria rotunda de los conservadores, podría interpretarse como que el Partido Popular ha ganado muchísimos votos respecto a las pasadas elecciones, pero vemos que no es así, sino que se ha mantenido. El que sí que se ha pagado el gran batacazo has sido el PSOE del señor Zapatero, que ha perdido cuatro millones de votos, perdiendo todos sus feudos, como Andalucía y Catalunya. Su electorado no ha ido a votar. Por algo será. Esperemos que este partido haga autocrítica, aunque me temo que este partido va a entrar en una travesía por el desierto que durará muchos años. Y es que ¡lo han hecho tan mal!



   Los que están supercontentos son los de Izquierda Unida porque han quintuplicado sus escaños en el Parlamento.  ¡Vaya!, que gran resultado pensarán algunos, quintuplicado. Sí, pero es que es un partido de ámbito nacional que sólo tenía dos diputados. El techo no era muy alto que digamos. Se quedan con  una decena de escaños.
   Luego están los partidos nacionalistas vascos y catalanes que han obtenido unos buenos resultados, aunque de nada les va a servir, ya que el Partido Popular tiene mayoría absoluta. En Catalunya Convergencia i Unió ha obtenido 16 escaños, y por primera vez ha superado a los socialistas en unas Generales, mientras que en el País Vasco Amaiur es la fuerza más representada. Pero haría bien el señor Durán i Lleida, de Convergencia y Unió en no seguir diciendo tonterías acerca de que serán decisivos para la gobernabilidad del estado, ya que ignoro dónde estudió, si en la pública o la privada, pero las matemáticas no son su fuerte. Alguien tendría que decirle que 186 escaños del  Partido Popular son más de la mitad de los escaños, y por lo tanto, por muchos apoyos que sume con otros partidos (harto improbable viendo la disparidad de ideas con el resto de grupos), no se va a comer nada. Si el Partido Popular quiere, negociará con Convergencia, y si no quiere, le dará una patada en el trasero. Pero si se dedica a ir con prepotencia, no creo que saque mucho beneficio. Por lo tanto, a apechugar, que son cuatro años. 

dissabte, 19 de novembre de 2011

Lo que no consigan los bancos...

   El miércoles pasado fui a recoger a mi mujer a la salida de la escuela donde ella da unas clases de canto. Mientras esperaba a que saliera, yo fui con nuestro perro a dar una vuelta por los alrededores. Me llamó la atención una sucursal bancaria (cerrada ya que era de noche) que tenía en sus cristales unos carteles de propaganda de la misma entidad con la nueva campaña publicitaria que han realizado. En ella se encuentran cinco parejas, una en cada cartel, de personajes famosos o conocidos por la gente que filosofan acerca del futuro (si, el banco de eso sabe mucho, como los años que quedan para que pagues la hipoteca y si no lo pagas, te quitan el piso y sigues pagando).
   Las parejas en cuestión son, de un lado la cantaora Estrella Morente con Luis Rojas Marcos, reputado psiquiatra. Otra es la formada por Pep Guardiola (no hace falta decir nada más) y Fernando Trueba, oscarizado director de cine. Otra pareja es Luz Casal, cantante de rock venida a baladista y Geraldine Chaplin. La cuarta es la formada por José Corbacho, actor y director de cine, y Oriol Bohigas, arquitecto. La última pareja la forman el diplomático Inocencio Arias, y el cantante rockero Loquillo.



   Como vemos, el banco en cuestión ha conseguido reunir un grupo de profesionales del arte y la ciencia de gran reputación. Para la campaña han utilizado spots televisivos y anuncios con las charlas entre las parejas en los periódicos. No he visto en cambio aunque seguramente también habrán, cortes publicitarios en las emisoras de radio con el diálogo de los protagonistas. Se han gastado los euros estos banqueros (los euros de los contribuyentes, claro).

   Posiblemente estos personajes habrán pensado que se disimula el hecho de haberse vendido a este banco con el simple hecho de no pedir explícitamente que ingresemos la nómina en él, o nos hagamos un plan de jubilación y que sólo es una charla sobre el futuro grabada. No basta con este toque solemne que da la imagen en blanco y negro de las imágenes para tapar el hecho de que el único futuro que les preocupa es el de saber en qué se van a gastar el dinero cobrado por la campaña.

   Personalmente, lo que más me ha sorprendido es ver al casi siempre enfadado e inconformista Loquillo haciendo propaganda de un banco. Él, que se quejaba por todo, que se enfadaba con el gobierno catalán por no subvencionarle la música que hace, o que se quejaba de los políticos, que se "exiliaba" a Madrid o San Sebastián por no sé que neura, que decía que no había futuro, que hacía apología de las drogas, que presume de su origen humilde, que se quejaba de la SGAE, ahora ha visto la forma de coger un buen puñado de euros y "donde dije digo, digo Diego". Ya ha aprendido el significado del dicho: Quien tiene padrino, se bautiza.

¿Crisis? ¿Qué crisis?

   Hoy he invitado a mi madre a comer a casa. Como no conduce y vivimos a unos veinticinco o treinta kilómetros de distancia, la he ido a buscar (ella vive en Barcelona). Hasta ahí todo normal. La sorpresa me la he llevado al llevarla otra vez a su casa, sobre las siete de la tarde, cuando la autopista que nos llevaba hasta allí estaba completamente abarrotada de coches que se dirigían a los dos centros comerciales que se encuentran en el camino. Unos veinte kilómetros antes de llegar a la residencia de mi madre los coches ya estaban parados. Los dos centros comerciales se encuentran en Barcelona, y uno de ellos al lado de casa de mi madre, por lo que me he tenido que tragar todo el atasco.



   Viendo el caos que allí había no he podido menos que preguntarme ¿dónde está la crisis? Quizás puede que yo sea una rareza, pero si yo para ir a un centro comercial tengo que tragarme toda esa cola, doy media vuelta y voy otro día. No sé que atractivo puede tener pasar la tarde de un sábado en un lugar abarrotado de gente y que para llegar a él se tenga que pasar un auténtico calvario. ¿Y la gente que vive a una treintena de kilómetros tiene que ir a los centros comerciales de la ciudad? ¿Es que no tienen acaso otro centro comercial más cercano?
   Bueno, supongo que a partir de ahora, con las navidades a la vista, esto va a ser la tónica general hasta que pasen las fiestas, que pasarán, y entonces este consumismo desmesurado en lo que se ha convertido la Navidad (que no olvidemos que debería ser una conmemoración del nacimiento de Jesús) dejará paso a la realidad, aunque a algunos no les guste.

divendres, 18 de novembre de 2011

Las campañas electorales


   Esta noche se terminan (por fin) los mítines de la campaña electoral para elegir al nuevo presidente español. Este día dará paso a la jornada de reflexión antes de que el domingo se celebren las elecciones. Previamente hemos tenido la llamada precampaña electoral, donde sin poder pedir el voto, se pueden hacer mítines donde se critica al adversario y se elogia lo bien que lo harían ellos. Antes de esta precampaña se pasan todo el año montando otros mítines con cualquier motivo para lo mismo, echar pestes de los partidos políticos rivales y decir lo que harían ellos.



   En realidad, esto deja patente que estamos sumergidos en una campaña electoral permanente. ¿No nos podrían dejar tranquilos a los pobres ciudadanos de vez en cuando? Todos los fines de semana los partidos políticos salen en los informativos para que se vea que han celebrado un mitin en tal o cual localidad con la excusa más tonta y en él se ponen a despotricar del contrario. Esto no se debería permitir. La campaña electoral dura dos semanas. Son en esas dos semanas en las que los partidos políticos deberían tener permitido realizar actos de propaganda para pedir el voto, y fuera de esas dos semanas  su labor debería realizarse en el Congreso de los Diputados, su lugar natural, no en los pabellones alquilados de todos los lugares de España con el apoyo de los militantes.
   Hablando de militantes, además de cansinos, falsos, ya que todo está preparado. La gente que vemos detrás de los oradores no están allí por casualidad, sino que los colocan allí para dar buena imagen. La gente que abarrota las gradas son militantes que se han afiliado en el partido para conseguir favores cuando manden (a cambio, eso sí, de que acudan a los actos del partido, o por muy militante que seas no te darán ni los buenos días). Y es que no es oro todo lo que reluce.

dijous, 17 de novembre de 2011

Tecnocratitis o los experimentos, con gaseosa


   Parece que ahora les ha dado a los países de la Unión Europea por colocar al frente de los gobiernos a gente “experta” (tecnócratas les llaman). Ya hemos visto que jugando a colocar a aficionados en puestos de responsabilidad (políticos les llaman) las cosas no pueden irnos peor, y más cuando lo que está en juego es la economía doméstica de muchas familias, el trabajo y la retribución que reciben por él. De todos modos no lancemos las campanas al vuelo, que la cosa está tan mal que ya veremos si salimos de ésta. Y es que les hemos dado tanta confianza a esos políticos que se han cogido todo el brazo al ofrecerles la mano. Nosotros (pardillos nos llaman) a pagar y ellos a repartir. Ya se sabe, quien parte y reparte se queda la mejor parte.




   Los detractores de esta fiebre tecnócrata afirman que la democracia se debilita al colocar en la presidencia del gobierno a gente que no ha sido elegida por votación popular. No tiene por qué. Si sabe llegar donde no han llegado los políticos, adelante. Dejando aparte de que sean concretamente los señores Monti (Italia) y Papademos (Grecia) los nuevos dirigentes de sus respectivos países, pues ignoro su historial aunque uno de ellos, Papademos, no inspira mucha confianza de entrada, ya que fue vicepresidente del Banco Central Europeo, y así estamos, creo que los que lo afirman deben ser los políticos que han visto como otras personas tienen que coger el timón del país que ellos no han sabido dirigir.
   Posiblemente ésa sea la solución, poner a dirigir un país gente que sepa dirigir un país, no uno que sólo sabe hablar por muchas elecciones que gane. Y como dijo Eugenio D’Ors, los experimentos, con gaseosa. 

dimarts, 15 de novembre de 2011

La cultura de la subvención


   No voy a negar que hay cosas y casos que se tienen que subvencionar con el dinero de nuestros impuestos, pero lo que no se puede hacer es subvencionarlo todo. Una cosa es subvencionar organismos o asociaciones de interés social o cultural, como las oenegés,  y otra es crear organismos y asociaciones culturales para conseguir una subvención.  Los primeros son creados por personas que tienen inquietudes en la defensa de una causa, mientras que los segundos son creados por gente que lo que busca es enriquecerse a costa de los demás. Hay infinidad de estos grupos que se crean para desviar fondos de las arcas públicas para sus fines nada claros, es el caso del Memorial Democràtic, que con la excusa de ser un organismo para la recuperación, conmemoración i fomento de la memoria democrática durante el período entre 1931 y 1980, ahí es nada (eso dicen sus estatutos), han servido para que los anteriores gobernantes del tripartito en Catalunya se alimenten económicamente. No pensemos ni por un segundo que los partidos que no formaban parte de ese tripartito están libres de culpa, no. Ahí están los célebres casos del  Palau de la Música Catalana, donde se inyectaron indecentes cantidades de dinero de nuestro bolsillo para que se lo quedara un energúmeno ladrón confeso que todavía se está riendo de nosotros en sus paseos por la calle en vez de por los pasillos de una prisión. Pero claro, como si lo meten en prisión puede hablar más de la cuenta, muchos de los partidos que recibieron dinero de él podrían quedar retratados, y eso no les conviene (a ellos).



   De todo ello, se desprenden unas conclusiones: que los partidos políticos se financian con nuestros impuestos y que para taparlo se inventan asociaciones, grupos u organismos, que no sirven para nada, aparte de las subvenciones directas que reciben por escaños y votos obtenidos en unas elecciones.  Ahora que se habla tanto de recortes, haríamos bien de decir basta a subvencionar sindicatos que no sirven para nada, patronales que quieren ganar más dinero a costa de quien sea, memoriales que no sirven para nada ni interesan a nadie, organismos que se crean para enriquecerse, partidos políticos que deberían autofinanciarse ellos mismos… Así, seguro que habría dinero para satisfacer las necesidades de las personas que, no lo olvidemos, es el objetivo del sistema de recaudación de impuestos,  sin que se las exprima al extremo que estamos llegando.

diumenge, 13 de novembre de 2011

Martín Lutero

   El pasado día 10 de Noviembre se cumplieron 528 años del nacimiento en Eisleben  (Alemania) de Martín Lutero, el reformador del Cristianismo. Desde la distancia del tiempo, más de cinco siglos después, podemos no darle importancia a lo que pasó allí, y no valorar lo que hizo esta persona al enfrentarse a la, por aquel entonces todopoderosa iglesia católica. Martín Lutero podría haberse limitado a ser un religioso más y vivir según los dictados de Roma, sin complicaciones de ningún tipo, pero él escogió el estudio de la Palabra y defender lo que él interpretaba, cosa que no concordaba con lo que veía a su alrededor. Corrupción, venta de indulgencias, votos monásticos,... Hasta tradujo la Biblia al alemán, para que todo aquel que quisiera tuviera acceso a la lectura de la Palabra, no quedara para interpretación única de la iglesia católica y sus religiosos.



   Me quito el sombrero con gente que como Lutero ejercen un poder de liderazgo y carisma en situaciones adeversas. Lutero lo tenía todo en contra, y era un perfecto candidato a engrosar la lista de los quemados en la hoguera, como a algunos de sus seguidores les pasó, pero si no llegó a ese extremo, creo que fue porque estuvo protegido en todo momento, ya que fue simplemente el instrumento que utilizó Dios para llevar su mensaje a la plebe.

dijous, 10 de novembre de 2011

El Paseo de la Fama

Shakira ya tiene su estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood. Así, a simple vista, puede parecer que el éxito  y la calidad de los artistas son merecedores de tener un lugar en el Olimpo de las artes escénicas, donde se hacen las famosas impresiones de manos en las placas. Puede parecer que son artistas tan grandes que darán una fama a la ciudad y la visita de un montón de turistas. Pero bueno, quizás en un principio fue así, tenía un motivo más noble que ahora, cuando es el mismo Paseo de la Fama el que da la publicidad a los famosos o los susceptibles de serlo y no al revés. Y es que los artistas de ahora ya no son como los de antes.
   De vez en cuando aparecen en los informativos de la televisión, según el éxito que tengan en nuestro país, actores o artistas que imprimen sus manos en el cemento de las baldosas del paseo. Pero es que hoy en día puede tener la estrellita cualquier sujeto al que el estudio de cine o la cadena de televisión o radio al que pertenezca quiera. Si una productora quiere promocionar, por ejemplo, una película de piratas por, supongamos, el caribe, nada mejor que una de sus protagonistas se haga la publicidad en el Paseo de la Fama. Y encima que le acompañe el protagonista principal. ¿Que una cantante quiere promocionarse? Que ponga sus manos en el Paseo de la Fama de Hollywood.



   Los requisitos para poder tener una estrella es, entre otros, pagar 30.000 dólares (éstos los paga normalmente la productora o la emisora o los estudios de cine), llevar cinco años de carrera, que lo pida alguien que no sea el mismo artista, aunque tiene que firmar que está de acuerdo y en un arrebato de humildad y porque sus queridísimos y amadísimos fans se lo piden, firmará. Lógicamente, el artista homenajeado con una estrella deberá hacer acto de presencia.
   La verdad es que viendo la lista de los agraciados con la estrella, hay una infinidad que no conozco ni he oído en la vida. En cambio, no figuran otros nombres que por su talento, su carrera y su trabajo sí que deberían estar, como Clint Eastwood o Robert Redford. Y es que en esto del marketing los estadounidenses saben mucho, pero los verdaderos artistas más.

dimecres, 9 de novembre de 2011

Otra vez elecciones


   Ya vuelven a estar aquí. Los políticos ya vuelven a pedirnos el voto para las próximas elecciones del 20 de Noviembre. La verdad es que el panorama es desolador. Ya no hay posibilidad ni siquiera de prometer otros famosos 400 euros con los que el señor Zapatero quiso comprarnos las pasadas elecciones. Las arcas están vacías. El descrédito de su gobierno es tal que ha supuesto que al señor Rajoy  ya no le haga falta ni siquiera regalarnos los oídos con promesas de las que más tarde se arrepentiría. Puede decir abiertamente que recortará aquí y allá tranquilamente sin que ello le suponga la más mínima merma de votos. Es el resultado de la faena mal hecha.





   De todos modos, mal haría el señor Rajoy de creer que los resultados que cosechará estas elecciones su partido, donde es más que probable que obtengan la mayoría absoluta, sean debidos a la confianza que se le tiene para liderar el país y que su programa es bendecido por los españoles. Simplemente ganará por lo mal que lo ha hecho Zapatero. Éste ha decepcionado a sus votantes, los indignados no votarán –y esto es un voto mayoritariamente de izquierdas-, mientras que el electorado del Partido Popular está totalmente movilizado. Al señor Rubalcaba le pesa demasiado la losa que supone la herencia de Zapatero, a pesar de que ha sido el mejor ministro que ha tenido. Ahí está su labor al frente del Ministerio del Interior, donde fue una pesadilla para los terroristas.
   Esperemos que pasen pronto las elecciones, los políticos descansen y nos dejen descansar (de oírles, naturalmente), y que mejore la situación económica mundial a pesar de lo difícil que lo han puesto ellos mismos. 

dimarts, 8 de novembre de 2011

Las gasolineras o los nuevos supermercados


   Si uno va a la carnicería, lo lógico es pensar que ese establecimiento se vende carne. Si va a una pescadería, se vende pescado. Si uno va a una zapatería, se venden zapatos. Pero si uno va a una gasolinera, podríamos decir que el negocio principal ya no es la venta de gasolina. Cuando voy a repostar mi vehículo, muchas veces tengo que hacer cola porque hay gente que utiliza la gasolinera como un mini-supermercado. Allí compra el pan, la bebida, la comida, el periódico, las revistas, las golosinas, y, si aún les queda dinero, quizás hasta le ponen gasolina al coche. Puedo entender que alguna vez te encuentres en un apuro, sea domingo, los supermercados y comercios varios estén cerrados, y entonces tengas que recurrir a comprar lo imprescindible en alguna de las gasolineras que están abiertas, pero lo que hacen algunos es hacer la compra directamente en la gasolinera. Parece que no les importe que allí la comida sea más cara que en la tienda de comestibles. Y encima los hay que compran productos y no repostan gasolina. El producto estrella es el pan. Seguro que se vende más pan en las gasolineras que en las panaderías (¡y vale casi el doble!), para enfado de éstas.



   Sólo falta que en las gasolineras pongan carritos de esos que hay en los centros comerciales, en las grandes superficies. Como los mostradores de las gasolineras no están hechos para servir de caja de supermercado, es lógico que el vendedor tarde una eternidad en marcar todos los productos que la gente compra, los ponga en una bolsa de plástico y se forme una cola que desespera al más pintado y da ganas de gritarle al comprador: “¡La compra del mes se hace en el supermercado, no en la gasolinera!”. Pero bueno, como todo negocio venden lo que les dejan, así que seguiremos allí, en la cola, esperando que la gestión de repostar la gasolina que debería ser una cosa rápida, sea cada vez más duradera.

dilluns, 7 de novembre de 2011

Sobre la destrucción de la escultura en el museo de Dortmund

Me van a perdonar, pero yo que de "arte" entiendo más bien poco no alcanzo a comprender el revuelo que ha causado la noticia del supuesto destrozo de una "obra de arte" en Dortmund al quitar una señora de la limpieza una mancha que formaba parte de la obra en cuestión. He visto la obra y no creo que haya para tanto. ¿Tan difícil es volver a poner la mancha otra vez? A lo mejor es que el señor artista no es capaz de volver a hacer lo mismo y eso le salió por chiripa. Me recuerda al chiste aquel del hombre que va al barbero y le dice:
   -Quiero que me deje la patilla derecha más corta que la izquierda, el flequillo que del lado derecho me llegue a la ceja y por el lado izquierdo lo deja a tres centímetros por encima. De largo me lo deja todo lleno de trasquilones y me lo tiñe todo de azul cobalto.
   -Oiga, no sé si sabré hacer lo que me pide- contestó el barbero.
   -¿Que no sabe si sabrá hacerlo? ¿Cómo se cree que me lo dejó el mes pasado?
 
   Pues eso, hay obras de arte y obras de arte. No discutiré que hay pinturas bien pintadas y pintores que pintan bien, esculturas bien esculpidas y escultores que esculpen bien, pero es que hay casos como el de la escultura que nos ocupa en los que vamos, no creo que valga ni mucho menos el millón de dólares en que lo han valorado. Lo que pasa es que hay gente que se sabe vender muy bien.




   Pero lo que más me extraña de este asunto es que la limpiadora en cuestión no se haya dado cuenta de que estaba metiendo mano a una escultura (venga, aceptamos pulpo como animal de compañía). No me lo trago. Ahí tiene que haber algo, o una apuesta o una gamberrada. Por muy tonta que sea una persona no puede serlo tanto como para ignorar que la escultura formaba parte del museo. Viendo la obra de arte, ¿se creería que son unas escaleras? ¿unas maderas que algún trabajador se olvidó en medio de la sala de exposición? Lo siento, no me lo creo.

diumenge, 6 de novembre de 2011

El barco

   Hay veces en que una excelente idea se malogra a la hora de ponerla en práctica. Esto ocurre con una serie de televisión que sigo desde el comienzo de la misma. Se llama "El barco", en Antena 3. La idea general de la serie es muy original, pero cuando ves el desarrollo de los distintos capítulos te das cuenta de que ni los guionistas, ni los actores, ni el director no saben salir airosos y no está a la altura de su función. No se si será cuestión de presupuesto o de tiempo, pero esto sería impensable en una serie americana o inglesa.



   La trama de la serie se desarrolla en un barco en el que tras una tormenta parece que se quedan sus tripulantes solos en el planeta. Hasta ahí bien, la cosa promete. Pero pasan los capítulos y los personajes se van desdibujando hasta convertirse en unas caricaturas. El capitán del barco y su segundo se convierten en un dúo humorístico y los bufones de la embarcación. Y son más tontos que Abundio, que echó una carrera solo y llegó segundo. Las situaciones personales de los distintos protagonistas están tan forzadas que los actores fuerzan los gestos, las risas. Aparte de eso, los actores son guaperas y de dicción no tienen ni idea, ya que no se les entiende nada cuando tienen que gritar. ¿Y que decir de la coca-cola? En cada capítulo salen los productos de esa marca de refrescos, menos mal que el mundo se ha acabado pero la coca-cola no. Será que da sensación de vivir. Y los tripulantes no parece que racionen ni la comida ni la bebida (coca-cola, por supuesto). Naturalmente no faltan las relaciones sentimentales de los personajes. Hay una chica que desde que empezó la serie está embarazada (y ya va por la segunda temporada) y la tripa ni se le nota. Tiene un tarambana de pretendiente y últimamente otro chico que es sacerdote también se ha enamorado de ella. Otra, la lumbrera de la serie es pretendida por el capitán del barco. Esta lumbrera sabe hacer de todo. Hasta opera con éxito de una apendicitis al capitán solamente leyendo un libro como el que sigue una receta culinaria, que por cierto se curó en lo poco que quedaba de capítulo. Es la que domina el tema científico de la serie. Los dos se atraen, se gustan y se quieren, pero ninguno de los dos da el paso. Tan pronto se hablan de tú que de usted. Por último, están los que en teoría son los personajes principales de la serie: Ulises y Ainoha. Estos si que no tienen desperdicio. Están enamorados pero por razones que creo que ni ellos mismos se aclaran, tienen una relación intermitente. Aunque creo que la explicación lógica es que siendo ella la hija del capitán ya está todo dicho. De tal palo, tal astilla.
   Pero bueno, seguiré viendo la serie y aguantaré tanta pérdida de tiempo, no sea que el desenlace me sorprenda y satisfaga mi curiosidad.

divendres, 4 de novembre de 2011

El cotilla o chafardero


   Hay un género humano que deambula a nuestro alrededor como si fuera nuestra sombra. Quiere pasar desapercibido, pero notas su aliento en el cogote. Hay muchos, unos más  disimulados que otros, pero todos terminan por ser descubiertos. Son los chafarderos o los cotillas.
   Tengo un compañero de trabajo que es un chafardero increíble. Estas en una conversación con algún o algunos de los otros compañeros y llega él, reduciendo la marcha para escuchar de que se está hablando. Viene uno de los jefes a dar trabajo, y el susodicho pasa cincuenta veces por delante como el que pasa por allí a ver si nos está diciendo algo importante para enterarse él también. Tiene su grupito, su red de espionaje, gente que como él le gusta meterse en las conversaciones ajenas y está al corriente de todo lo que acontece en la empresa. Es amigo de la chica de la centralita telefónica, que está situada en la entrada a la empresa, por tanto sabe quién entra y sale, sabe qué clientes nos visitarán ese día, sabe cuándo se reúnen los representantes de los trabajadores con la empresa y trata de averiguar los temas discutidos… También se ha buscado amistades en la planta de los directivos, concretamente con las secretarias que le informan de los pedidos de los clientes, de qué producto piden y para cuando lo piden. Busca, indaga acerca de la progresión de las ventas, sabe si va bien o va mal. Está muy preocupado por las vacaciones de los demás, más que de las suyas. Intenta averiguar el sueldo de cada uno y lo que hacen los demás fuera del trabajo. Si falta alguien en la empresa, es el primero que tiene que enterarse quién y por qué no ha venido, para comunicarlo lo antes posible a sus amigos, antes de que otro como él le reviente la exclusiva. Este hombre, debe ser el que tiene las suelas de los zapatos más gastadas de toda la empresa, ya que todo el día está yendo de un lado a otro de la fábrica para enterarse de todas las novedades y supongo que debe terminar el día completamente exhausto tanto física como mentalmente, ya que además tiene que hacer algo que no le debe gustar tanto, como es el trabajar.



   Pero como ya sabe todo el mundo cómo es, en el pecado lleva la penitencia y también se le toma el pelo con suma facilidad. Por ejemplo, recuerdo el día en que los jefes de los distintos departamentos de la fábrica comentaron en voz alta que ese año (por aquel entonces no había ni el más mínimo atisbo de crisis) no habría incremento salarial, y él, que tanto le gusta oír las conversaciones ajenas pilló el comentario al vuelo, y lo fue contando por ahí. Naturalmente era una broma que le estaban haciendo. 

dijous, 3 de novembre de 2011

La impuntualidad es una falta de respeto, no de tiempo


   La puntualidad se tiene o no se tiene. Es algo innato en la persona. Hay quien siempre llega puntual a los sitios y hay quien siempre llega tarde a los sitios. Hay quien toma sus medidas para no llegar tarde y hay a quien no le hace falta, ya que allí estará como un clavo a la hora fijada. Por el contrario, hay quien llegará tarde sea cuales sean las circunstancias. Hay casos en los que hasta tienen que citar a los tardones con media hora de adelanto para que los puntuales no estén de plantón esperándolos. Recuerdo que hubo una temporada en la que adelantaba el reloj unos minutos para asegurarme de que no llegaba tarde al trabajo. Pero entonces pasaba que no vivía en la hora  correcta y tenía que calcular unos minutos menos a la hora marcada en el reloj para saber a la hora que vivía. Tenía una hora en el despertador, una en el salpicadero del coche, otra en el reloj del comedor… Pero llegó un día en que dije que no podía ser y desde entonces  tengo todos los relojes a la misma hora, la real, y me espabilo para llegar puntual.



   De todos modos, al que es de llegar tarde no le importa mucho el tener una persona esperando. Llegará tarde sí o sí. En la empresa en la que trabajo teníamos la hora de entrada a trabajar fijada a las ocho de la mañana. La mayoría de los trabajadores llegaban antes de esa hora, pero había un grupito, siempre el mismo, que llegaba unos minutos tarde (curiosamente eran del pueblo donde estaba ubicada la empresa, mientras que los que vivíamos a treinta kilómetros éramos los más puntuales). Un año, al elaborar el calendario laboral del año siguiente, el comité de empresa y la empresa misma  acordaron empezar a las ocho y cinco minutos de la mañana. Lo lógico es pensar que daría tiempo a que los que antes siempre llegaban tarde ahora con el nuevo horario llegarían puntuales. Pues no, si antes llegaban a las ocho y cinco cuando tenían que entrar a las ocho, ahora resultaba que en vez de a las ocho y cinco llegaban a las ocho y diez. ¡Y aún había gente que decía que no pensaba levantarse antes para llegar a la hora!